Creatividad, Publicidad

¿Hay vida más allá de las agencias?

En el mundo del diseño y la publicidad, hay muchos diseñadores o creativos que, por causas de la vida, han tenido que ir a trabajar a empresas de otros sectores. Probar fortuna en empresas que no son ni agencias, ni estudios de diseño. Son los que yo denomino “outsiders”. Pero, no por ello dejan de ser personas creativas y grandes profesionales de la publicidad y el diseño.

Estos son cinco puntos que marcan la vida de un outsider:

1.- Están sectorizados. Se les tilda de estar especializados en un sector y, por lo tanto, se da por hecho que han perdido la capacidad de poder tener ideas para otros sectores, temáticas o proyectos ajenos a su mundo laboral. Pero un creativo lo es siempre y donde de sea. ¿A caso no hay agencias especializadas en health o moda o es que uno sale de la escuela especializado en estos sectores? Que haya pasado tiempo haciendo creatividades  de una determinada temática, no significa que no sea capaz de tener ideas para cualquier tipo de cliente.

2.- La eterna experiencia en agencia. Empieza a ser cansino. ¿Experiencia en agencia? ¿Alguien podría explicar exactamente que es? ¿Es que el proceso creativo deja de existir fuera del sector? ¿Es que solo en agencias se trabaja con breafings creativos, brainstirmings o conceptos creativos? Muchas empresas tienen en su organización departamentos que se dedican a trabajar como si fueran agencias. Idean, gestionan y producen sus propias campañas. Incluso usan gafas de pasta, iphone, longboard y pantalones de pitillo. Por desgracia esa idea de que son incapaces de adaptarse a una forma de trabajar determinada ha calado demasiado en el sector.

3.- Defensores de la profesión. No hay mejor trabajador que aquel que defiende día a día su trabajo. Que lo dignifica. Los “outsiders” deben luchar cada día con gente que no tiene la más mínima idea ni de realizar una presentación Powerpoint. Llegar a una empresa donde la Comic Sans es su tipografía oficial es duro, pero luchan para que la imagen de la empresa sea la más moderna y brillante posible.

4.- Autodidactas. Crecen profesionalmente aprendiendo a solucionar los problemas de forma autónoma. Muchas veces bajo la tutela de un superior sin conocimientos básico de diseño, imagen o branding. Que mejor para una agencia que poder tener un trabajador autosuficiente. Tienen una capacidad asombrosa de resolución de problemas y conocimientos de todo el proceso de organización, gestión y producción de proyectos.

5.- Perfiles únicos. Dentro de un sector tan cambiante, poder adquirir experiencia diferentes a las que tendrías dentro de una agencia o un estudio debe ser un factor positivo y no negativo. Personas que han formado parte de departamentos de marketing, que han trabajado en empresas de branding, que han maquetado para imprentas, ha diseñado en empresas de eventos,…Todo esto enriquece las capacidades y los conocimientos del creativo. Creando perfiles de creativos capaces de conocer los entresijos de las empresas, es decir, los clientes.

No vamos a descubrir ahora que el sector de la publicidad y el diseño es uno de los más sectarios del mundo laboral. Que si no formas parte de él, no puedes entrar y si un día te fuiste no puedes volver. Pero hay muchos creativos ahí fuera con muchas más aptitudes que muchos de los creativos que trabajan en agencia. ¿Se imaginan lo que ellos saben y que jamás un trabajador de agencia o estudio podrá aprender? Por desgracia, esa etapa laboral fuera de agencias hace que se les cierren más puertas de las que se les abren. Un error.

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